Regreso al futuro

Hoy es uno de esos días en los que me gustaría viajar al futuro, como en la película, ver por donde irán las cosas, cómo seremos dentro de 15 años, quien serán los que quedan a mi lado, cómo estará la situación social y económica del país, cómo estarán mis hijos, como nos irá la vida. Me encantaría ver que será de mí, como evolucionaré en esos 15 años. Viajar al futuro debe tener muchísimas ventajas, te puedes adelantar a acontecimientos, prepararte para lo que pasará. Me daría la posibilidad de corregir errores o cosas que no me gustan. Es de estas cosas que a veces uno sueña, como si pudiera mirar por un agujerito y ver que pasará.
Aunque ahora que lo pienso creo que es mejor que no. Hoy mejor va a ser uno de esos días en los que no voy a adelantar acontecimientos, me gusta mi vida como está, con sus luces y sus sombras, me gusta disfrutar de lo que hago. Además le quitaría el factor sorpresa a la vida, que es uno de los factores más bonitos que tiene, romperíamos el encanto de luchar por lo que queremos, de decir lo que sentimos, si ya sabemos lo que va a pasar ¿Y si viera algo que no me gusta en el futuro? ¿o algún cambio totalmente inesperado? me dedicaría a esperar continuamente a que llegara ese cambio. No, no me gusta la idea de ver lo que pasará, virgencita, virgencita, que me quede como estoy.

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