Cada tarde bajo a verla

Cada tarde bajo a verla, le pido folios, le  compro una goma o hago fotocopias. Solo me falta pedirle la mano en matrimonio a su padre, porque lo he intentado todo, es la mujer de mi vida y sigo luchando por ella, solo hubo un beso, una sola vez bastante bebidos, nos encontramos por casualidad en la celebración de su 25 cumpleaños y acabo en beso, pero no cuenta, eso no cuenta.
No hay ninguna señal de que le intereso, lo se, pero es que llega la hora en la que termino de trabajar en la oficina y no puedo pensar en hacer otra cosa que pasar a verla, invento excusas para pasar por su papelería; me sonríe y me mira como si fuera su novio, pero solo eso, no hay más.
Tengo que decidirme y hacer algo, para bien o para mal, esta historia me está matando.

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