Y hoy que me ha dado por pensar en ti, he descubierto que te amo. Este manido tema sobre querer y amar, seguimos pensando que es lo mismo pero la diferencia es grande. Aunque semánticamente las intercambiemos, tienen unas diferencias importantes, lo tengo claro. Querer es ver una flor, admirarla y cuando sabes que la quieres la cortas y te la llevas a casa, la pones en agua, le añades, quizá una aspirina para que dure más, la miras pensando lo bonita que es, la colocas en el centro de la mesa. Es bonita, que contenta estoy con mi flor, como la quiero. Pero cuando pasan los días ya no está igual de bonita, las hojas están menos tersas, el color menos brillante, se va apagando ese maravilloso resplandor. Quizá se le caigan las hojas antes de morir o quizá se marchite entera para que podamos guardarla dentro de algún libro o como centro de mesa, disecada. Bonita pero seca, sigue ahí pero sin nada más. Quiero a mi flor. Pero llega un momento en el que ya no me aporta nada, ni...
Este viaje a la Toscana ha sido musical. Música italiana en el coche, momentos musicales y recuerdos de canciones que me encantan, incluso sueños musicales me han acompañado en este viaje fresco y lluvioso que ha hecho que los paisajes sean más verdes y frondosos. En un principio mi viaje parecía normal, billetes de avión, nervios de última hora, maletas y demás preparativos, pero ya el primer día, al coger el coche de alquiler y poner una emisora italiana me sorprendió escuchar después de un rato por la autoestrada hacia Florencia empecé escuchando 'yo no te pido la luna' pero en italiano, por Daniela Romo y esto me recordó que me gusta mucho la música italiana, las bandas sonoras de películas como la vida es bella se me vinieron a la cabeza, el gran Roberto Benigni gritando 'Buongiorno, principessa' se me vienen a la cabeza. Comenzaba el viaje. La certeza de que mi periplo por tierras italianas era musical llega cuando en la boda de mi hermano Raúl y mi queri...
A Rebeca la diferencia del resto de la gente su risa. Aunque estés lejos de ella, a kilómetros de ella, escuchas su risa y te la contagia. Es una risa que llena el espacio y que te alegra cualquier tarde.